caracteristicas urbanas de las juderias – ADA https://www.ada.es Asistencia en carretera Thu, 29 Jan 2026 10:19:33 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.9.6 Una ruta por Sefarad (II): Cáceres https://www.ada.es/noticias-ada/una-ruta-por-sefarad-ii-caceres/ Tue, 02 Jun 2020 07:00:08 +0000 https://www.ada.es/?p=7587 Las rutas en coche por España nos piden una segunda parada para descubrir Sefarad. Concretamente en Cáceres, ciudad patrimonial que cuenta con una excelente judería. ¿La conocemos? La red de juderías que promueve Caminos de Sefarad nos hace viajar hasta la comunidad de Extremadura. Parece increíble que en tiempos de Fernando III El Santo y de cristianización la ciudad de Seguir leyendo

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Las rutas en coche por España nos piden una segunda parada para descubrir Sefarad. Concretamente en Cáceres, ciudad patrimonial que cuenta con una excelente judería. ¿La conocemos?

La red de juderías que promueve Caminos de Sefarad nos hace viajar hasta la comunidad de Extremadura. Parece increíble que en tiempos de Fernando III El Santo y de cristianización la ciudad de Cáceres dispusiera de un fuero (otorgado por el padre de este monarca, Alfonso IX, en 1229) donde se dedicaban ocho capítulos a la legislación de la vida de la comunidad judía cacereña; una ley bastante favorable a los sefardíes de la zona, que podían llegar a jurar sobre su Torá en un juicio.

Lejos del lugar común que asocia a los judíos con gente acaudalada, es bueno saber que en las aljamas buena parte de la población se dedicaba a labores artesanales y comerciales. Fue en 1391 cuando Cáceres recibió a la mayor parte de sus judíos (así lo atestigua la documentación de la época).

Tanto fue así que en 1479 había ya censadas en el barrio judío más de un centenar de familias sefardíes, como explica en este artículo el archivero e historiador local Fernando Jiménez Berrocal. Disfrutaron de un gran protagonismo en el desarrollo mercantil y comercial de la villa.

Ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986, Cáceres posee una herencia patrimonial envidiable (árabe y romana, igualmente). Sus credenciales sefardíes son dignas de disfrutar, conocer y visitar. “Pasear por el barrio judío, por nuestra judería, es encontrarnos con una parte del pasado histórico de esta importante minoría en nuestra ciudad”, cuenta Jiménez Berrocal.

 

Las dos juderías

El barrio intramuros de San Antonio de la Quebrada -bautizado así por su ermita, donde habría estado la sinagoga- sería un sitio que ver en Cáceres si deseamos seguir las huellas del pueblo de Abraham que, parece ser, anduvo por ahí nada menos que dos siglos y medio. La aljama se denomina Judería Vieja, puesto que se halla en la parte más vetusta de la muralla.

Palacio de la Isla

En el número 4 de la Cuesta del Marqués se conservan los vestigios de un posible baño ritual (micvé), asentado en una edificación del siglo XII. La belleza del sitio se reparte y recrea a través de sus calles estrechas y acogedoras, sus casas encaladas y luminosas, que nos retrotraen a un pasado floreciente.

En 1478, esta comunidad sería trasladada -debido a un brote de xenofobia y por orden de los Reyes Católicos-, a la denominada Judería Nueva, situada en el entorno de la Plaza Mayor y el Palacio de la Isla, como señaló la catedrática de Historia del Arte María del Mar Lozano Bartolozzi. Allí se registró una importante actividad de los mercaderes, teniendo lugar la segunda parte de una historia sefardí cacereña que concluyó, como todo el mundo sabe, con la expulsión de 1492.

En 1478, esta comunidad sería trasladada -debido a un brote de xenofobia y por orden de los Reyes Católicos-, a la denominada Judería Nueva, situada en el entorno de la Plaza Mayor y el Palacio de la Isla, como señaló la catedrática de Historia del Arte María del Mar Lozano Bartolozzi. Allí se registró una importante actividad de los mercaderes, teniendo lugar la segunda parte de una historia sefardí cacereña que concluyó, como todo el mundo sabe, con la expulsión de 1492.

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Una ruta por Sefarad (I): Calahorra https://www.ada.es/asistencia-en-viajes/una-ruta-por-sefarad-i-calahorra/ Wed, 22 Apr 2020 12:57:10 +0000 https://www.ada.es/?p=7529 Nos desplazamos hacia tierras riojanas, concretamente a la comarca de la Rioja Baja, camino de Calahorra. Parte de su casco antiguo alberga la judería, integrada en la red Caminos de Sefarad desde 2001.  Hemos echado en falta, dentro de nuestras rutas en coche por España, una mirada detenida hacia Sefarad, como se conoce a la península ibérica desde la tradición Seguir leyendo

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Nos desplazamos hacia tierras riojanas, concretamente a la comarca de la Rioja Baja, camino de Calahorra. Parte de su casco antiguo alberga la judería, integrada en la red Caminos de Sefarad desde 2001. 

Hemos echado en falta, dentro de nuestras rutas en coche por España, una mirada detenida hacia Sefarad, como se conoce a la península ibérica desde la tradición hebrea (“Sefarad es España”, reza el Libro bíblico de Abdías). Ávila, Barcelona, Béjar, Cáceres, Córdoba o Estella-Lizarra, entre otras, son ciudades que completan el legado judío en nuestro país. El Museo Sefardí de Toledo, el Centro de la Memoria Sefardí de Granada (Garnata al-Yahud), el Centro Sefarad-Israel madrileño… son algunos de los espacios dedicados a la cultura hebraica diseminados por estas ciudades.

La primera incursión en estos itinerarios, de los que existe abundante información en la web de Caminos de Sefarad (asociación creada en 1995), nos conduce hacia La Rioja. Allí se encuentra Calahorra (la antigua Calagurris romana), que cuenta con un barrio judío localizado en la antigua acrópolis -fortificación situada en la parte alta-. En su Catedral se guarda una Torá que resistió los vaivenes de aquel territorio durante siglos y generaciones. 

Dentro de las características urbanas de las juderías (callejero estrecho, ondulante y laberíntico, miradores), de ésta habría que destacar el hecho de que sus casas originales sigan estando habitadas. Los nombres de las calles recuerdan la actividad de quienes allí vivían: gente dedicada a la artesanía o las curtidurías. 

Aunque en tiempos más prósperos, aquellos sefardíes habrían llegado a ser propietarios de tierras, ocupando puestos funcionariales de cierto relieve, como los de recaudadores de impuestos y administradores (denominados por aquel entonces merinos: que podían ser chicos y mayores, según su responsabilidad).

Romana de origen

As acuñado en Calagurris Iulia en época imperial.

Esta ciudad riojana, que vivió su etapa romana, ha quedado, en muchos de sus encantadores rincones, suspendida en el tiempo. Parece, por lo que los historiadores afirman, que la población judía fue abundante en el siglo XIII (un 15 % del total de la época, hasta 600 personas nada menos), y activa como comunidad. 

Eso dice la construcción de infraestructuras en aquellos momentos, en la que participaron, como fue el caso de los molinos levantados para aprovechar las aguas del Ebro, en 1320. Hacia finales del siglo XV, después de un siglo de discriminaciones, vendría sin embargo el decreto de expulsión.

¿Qué ver en la judería de Calahorra?

La judería presenta la particularidad de hallarse localizada en la parte más elevada de la villa. En su diario de viajes por Sefarad -un e-book titulado “Las juderías del destierro”-, los periodistas especializados en viajes David F. Sánchez y Beatriz de Lucas Luengo trazan y fotografían un recorrido que parte de la Plaza del Raso de Calahorra y sigue hacia la Plaza del Doctor García Antoñanzas.

Con la mencionada Torá, que permanece en el museo catedralicio a la cabeza (con fragmentos del relato del Éxodo escritos en hebreo)… lo cierto es que el patrimonio documental de esta judería es de una enorme valía. 

Rodeada por una muralla, uno de sus lugares más reconocibles es la puerta de la judería: donde se unen en la actualidad la calle Cabezo, la de los Sastres y la Deán Palacios (donde estaba la antigua sinagoga, destruida en 1492). Cuando nos referimos al significado de sinagoga debemos desechar la imagen de una iglesia o templo, y remitir a su expresión hebrea original, bet ha-kenéset (“casa de reuión”, “asamblea”). Si bien también podemos referirnos a su acepción en yidis: “escuela”.

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