Un ruido inesperado. Una luz de advertencia que parpadea en el salpicadero. Un neumático que pierde presión de golpe. Son situaciones que ningún conductor quiere vivir, pero que pueden ocurrir. En esos primeros segundos, el estrés y la incertidumbre pueden tomar el control. Sin embargo, tener un plan de acción claro y sencillo puede marcar la diferencia entre un susto y un peligro real.
En ADA Asistencia, con más de 45 años de experiencia velando por tu seguridad en la carretera, sabemos que lo más importante es mantener la calma y actuar con método. Por eso, hemos creado esta guía definitiva basada en el protocolo PAS: Proteger, Avisar y Socorrer. Una secuencia de tres pasos fáciles de recordar que te ayudarán a gestionar la situación de forma segura y eficaz.
1. P de PROTEGER: Tu Seguridad es la Prioridad Absoluta
Antes de pensar en la avería, debes pensar en ti y en los tuyos. El objetivo de este primer paso es asegurar la zona para evitar un segundo accidente.
- Señaliza y detén el vehículo: En cuanto notes el problema, señaliza tu intención de detenerte con el intermitente derecho y activa inmediatamente las luces de emergencia. Intenta detener el coche en el arcén, lo más a la derecha posible, dejando espacio libre. Si estás en una autopista o autovía, nunca te detengas en el lado izquierdo.
- Ponte el chaleco reflectante: Antes de salir del vehículo, ponte siempre el chaleco reflectante. Es un elemento obligatorio que te hace visible a más de 150 metros.
- Señaliza tu posición: Coloca la señal luminosa V-16 en la parte más alta del vehículo. Es la forma más segura de señalizar, ya que no requiere que camines por la calzada. Si aún no dispones de ella, deberás usar los triángulos de preseñalización, colocándolos a 50 metros por detrás del coche y de forma que sean visibles a 100 metros.
- Sal del vehículo y busca un lugar seguro: Abandona el coche por el lado del copiloto, nunca por el lado del tráfico. El lugar más seguro para esperar es siempre detrás de la barrera de seguridad o quitamiedos, lejos de la calzada. Nunca te quedes dentro del coche ni te pongas a repararlo en el arcén.
2. A de AVISAR: La Ayuda Está en Camino
Una vez que tú y tus acompañantes estáis a salvo, es el momento de pedir ayuda.
- Llama a los servicios de emergencia (112) si es necesario: Si ha habido un accidente con heridos o si tu vehículo obstaculiza gravemente la calzada creando una situación de alto riesgo, tu primera llamada debe ser siempre al 112.
- Contacta con tu servicio de asistencia: Aquí es donde la tranquilidad llama a tu puerta. Llama a ADA Asistencia. Nuestro equipo de profesionales está disponible para ti las 24 horas, los 365 días del año. Para agilizar el proceso, ten a mano la siguiente información:
- Ubicación precisa: La vía, el punto kilométrico o las coordenadas GPS que te da tu móvil.
- Datos del vehículo: Matrícula, marca y modelo.
- Naturaleza del problema: Una breve descripción de lo que ha ocurrido.
Con nuestra cobertura desde el kilómetro 0 y una red de más de 800 proveedores en todo el territorio nacional, nos pondremos en marcha de inmediato para enviarte la solución más rápida y eficaz. Mientras esperas, permanece en el lugar seguro que has elegido.
3. S de SOCORRER: Actúa con Calma y Precaución
Este paso solo aplica en caso de que haya un accidente con más personas implicadas y únicamente si la escena es completamente segura para ti. La primera regla del socorrismo es no convertirse en una víctima más.
- Evalúa la situación sin ponerte en riesgo.
- Si has llamado al 112, ellos te darán instrucciones. Sigue sus indicaciones.
- No muevas a los heridos, a no ser que exista un peligro inminente de incendio o atropello. Una movilización incorrecta puede agravar sus lesiones.
- Si es un motorista, nunca le quites el casco.
- Puedes aflojarles la ropa y hablarles para mantenerlos conscientes y tranquilos hasta que llegue la ayuda profesional.
Una avería o un accidente son momentos de gran tensión, pero recordar y aplicar el protocolo PAS te convierte en parte activa de la solución. Te permite tomar el control de la situación y garantizar lo más importante: la seguridad.
En ADA Asistencia, no solo nos ocupamos de tu vehículo. Cuidamos de ti. Mientras tú te centras en Proteger, Avisar y Socorrer, nosotros nos encargamos del resto.


