El extraordinario recorrido de Teresa de Ávila, santa e intelectual universal, sirve para proponer un viaje que atraviesa regiones y nos enseña su legado a través de iglesias, conventos y puntos donde transcurrió una biografía trepidante.
La investigadora y estudiosa Estrella de Diego dijo que Teresa de Cepeda y Ahumada, habría sido “un ejemplo de libertad, de mujer emprendedora e innovadora”. No resulta exagerada esta definición, dado que la religiosa, mística y escritora abulense viajó sin descanso desde 1567 y a lo largo de dos décadas, fundando conventos y dejando su rastro en Ávila, Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Toledo, Pastrana, Salamanca, Alba de Tormes, Segovia, Beas de Segura, Sevilla, Caravaca de la Cruz, Villanueva de la Jara, Palencia, Soria, Granada y Burgos.
Las rutas teresianas ofrecen distintos itinerarios, aunque si prescindimos de las etapas andaluzas podemos centrarnos en la monumental Castilla y León. Estas serían algunas de las posibles fases del recorrido para conocer mejor el contexto de la primera mujer nombrada Doctora de la Iglesia:
- Segovia (1574). No necesita muchas excusas para ser visitada, pero el hecho de que Teresa de Ávila realizara su novena fundación allí la convierte en paso obligatorio. San Juan de la Cruz está enterrado, además, en el Monasterio de los Carmelitas Descalzos

Convento de los Carmelitas Descalzos
- Soria (1581) - Burgos (1582). Dos horas de viaje desde la ciudad segoviana nos conducen a Soria, donde se alzan monasterios como San Juan de Duero; de ahí nos desplazaríamos a Burgos, con más arquitectura conventual (la de San José y Santa Ana, que cuenta además con reliquias de la religiosa.

Monasterio de San Juan de Duero
- Palencia (1580) - Valladolid (1568). La primera fue visitada por nuestra protagonista en diversas ocasiones, mientras que en la ciudad vallisoletana cuenta nada menos que con un barrio en su honor: Rondilla de Santa Teresa.

Barrio de Rondilla de Santa Teresa
- Valladolid-Medina del Campo (1567). Apenas 45 minutos separan, conduciendo, ambos puntos de esta ruta. Teresa acudió a Medina del Campo hasta en trece ocasiones, de modo que su rastro se materializa en sitios como la Plaza Mayor o la capilla donde San Juan de la Cruz -gran aliado de Santa Teresa- cantó su primera misa.

Capilla de San Juan de la Cruz
- Salamanca (1570). Su casco antiguo es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1988, y conserva la Casa-Convento -de estilo gótico final- que lleva el nombre de la mística. “Vivo sin vivir en mí”, su legendario verso, lo escribió allí precisamente.

Plaza Mayor de Salamanca
- Alba de Tormes (1571) - Ávila (1562). Alba de Tormes fue su última morada, puesto que ahí murió y fue sepultada a los 67 años. Su sepulcro se halla allí.

Capilla de Santa Teresa
- Ávila. La ciudad natal de Teresa de Cepeda y Ahumada se impregna de un aliento teresiano (Iglesia de San Juan Bautista, Monasterio de Santo Tomás, mirador de los Cuatro Postes...), que alcanza a la gastronomía misma. ¿O no conocéis, acaso, las deliciosas yemas de Santa Teresa, ese bocadito de oro?

Mirador de los Cuatro Postes
Fuente de imagen principal: www.huellasdeteresa.com

