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El sueño al volante

Cuando se ha descansado poco, el día siguiente suele hacerse largo. Pero es que la falta de sueño, frente al volante, no solo merma la capacidad de atención, sino que puede tener consecuencias fatales.

 

 

 

Cuando aparece la somnolencia durante la conducción nos encontramos, sin lugar a dudas, con un factor de riesgo de accidente. En los sectores profesionales, debido a la fatiga, es muy común que se den estas circunstancias, de ahí las salidas repentinas de la vía, los alcances traseros o las distracciones extremas. Una vez que se cierran los ojos, todo puede pasar. Dormirse conduciendo siempre ha sido motivo de preocupación, por eso, a principios del siglo XX, la normativa ya obligaba a quienes conducían a dormir ocho horas antes de ponerse al volante de un vehículo. No es de extrañar, si se tiene en cuenta que entre un 15 y un 30% de los accidentes de tráfico en España implican el factor de la somnolencia, según un estudio de la Dirección General de Tráfico (DGT) publicado en 2014.

Ese año, otro informe -en este caso de la Fundación CEA, que entrevistó a 743 personas conductoras habituales-, indicaba que la población con mayor riesgo de sufrir accidentes por sueño eran empleados que trabajaban por turnos, jóvenes de 18 a 29 años, personas que conducían bajo los efectos de alcohol y estupefacientes, o afectadas por enfermedades relacionadas con el sueño. En relación con la siniestralidad en horario laboral, tanto la rutina como el estrés o la fatiga misma constituyen un cóctel peligroso. La escasez de horas de sueño, así como una intensa actividad física o intelectual, influyen poderosamente.

 

Microsueños

Datos del estudio: Fatiga y somnolencia por Fundación CEA

Siguiendo el estudio de la Fundación CEA, cabe destacar un dato alarmante: un 59,22% de los encuestados ha sufrido microsueños mientras conducía. Esto supone más de la mitad de la muestra encuestada, de la que se obtuvo otro dato preocupante, puesto que un 71,65% admitió que había sentido somnolencia al volante. A la pregunta de qué es un microsueño, la DGT lo explica así: “son períodos de apenas unos segundos de duración durante los que te quedas ligeramente dormido y permaneces ajeno a lo que ocurre en el tráfico”.

El microsueño es altamente peligroso: no somos conscientes de la inmersión en uno de ellos hasta que se pasan. Consecuencia fatal de la falta de sueño, no es la única: alteraciones en la percepción, de las funciones sensoriales, movimientos más automatizados, alteraciones motoras, lentitud en la toma de decisiones, incremento del tiempo de reacción, cambios en el comportamiento…

Es necesario evitar el sueño al volante, como no, durmiendo las horas necesarias: entre siete y nueve horas para rendir plenamente la jornada siguiente. También es cierto que las necesidades del sueño están determinadas por la persona y sobre todo la edad.

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