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Hablemos de rotondas

Glorietas de un solo carril, de dos o más carriles, turboglorietas, rotondas del siglo XXI… conducir por estas intersecciones genera conflictos viales, cuando no accidentes. Sin embargo, son mucho más útiles y sencillas de lo que parecen.

Conducir por una glorieta o rotonda es causa de estrés para ciertos conductores, en general por un desconocimiento de base. O no aprendieron en la autoescuela a internarse en estas intersecciones, o sencillamente no quieren saber cómo hacer una rotonda correctamente. Y eso que, a priori, con la regla de oro que os vamos a exponer a continuación, es bastante simple: “Siempre debemos salir de una glorieta desde el carril derecho”.
 

La diversidad de glorietas es una realidad de hoy en día: miniglorietas, glorietas dobles, de varios carriles, con semáforo, turboglorietas… esto puede hacer que, en ocasiones, nos topemos con ellas sin tener muy claro qué hacer.
 

Quizá no seamos muy conscientes de la cantidad de accidentes que se producen en intersecciones de este tipo. Solo durante el quinquenio 2015-2019 murieron 317 personas en los 45.153 accidentes registrados en las rotondas, que dejaron casi 60.000 heridos, según datos recogidos por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que publicaron un informe este mismo verano.
 

¿Por qué son buenas las glorietas?

Una de las bondades de este invento de la ingeniería civil, según los expertos, es que contribuyen a reducir la velocidad. Mucho más que en el caso de las intersecciones en cruz donde, como se sabe, la conducción puede llegar a ser más temeraria. La proximidad de estas intersecciones nos insta, de alguna manera, a pisar el freno. No obstante, siguen siendo objeto de debate… y evolución, como en toda infraestructura vial que se precie.
 

Prueba de ello es la rotonda inaugurada en enero de 2020 en Nozay -en la región parisina, al noroeste de Francia-, con forma de cacahuete. No solo ha conectado vías que no estaban bien alineadas entre sí… es que además ha sido un éxito, según sus impulsores. La clave estaría en que al no ser circular, sino más bien sinuosa, los conductores circulan con mayor precaución si cabe.
 

Tips para entrar y salir de una rotonda (con éxito)

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La proximidad de estas intersecciones nos insta, de alguna manera, a pisar el freno.

  • ¿Quién tiene preferencia en una rotonda sin señalizar? La prioridad es de quien está ya circulando dentro de la glorieta, no de quien intenta acceder a ella.
  • Por el contrario, si se trata de una plaza de circulación giratoria -no sería una glorieta-, la preferencia vendrá dada por semáforos o cedas el paso; ojo, las hay que otorgan prioridad al vehículo que quiere incorporarse.
  • Si queremos cambiar de carril, tendremos que respetar al que está circulando por el carril al que queremos acceder (esto es así en cualquier vía).
  • Para salir hemos de colocarnos antes, y con suficiente antelación además, en el carril situado más a la derecha, o exterior.
  • En el caso de que divisemos una señal, tendremos que ir frenando un poco, para entrar en la glorieta a una velocidad moderada.
  • Siempre que vayamos a cambiar de carril, tendremos que mirar por los retrovisores y señalizar con el intermitente la maniobra (antes de realizarla). En realidad, como haríamos en cualquier otra vía.

 

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