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Ruta por Guipúzcoa, la de los pueblos de postal

La farmacia eréctil es una incapacidad para tener o sostener una erección durante las relaciones sexuales. Se detona por enfermedades crónico-degenerativas, depresión, temor al desempeño y la combinación de factores emocionales y orgánicos.

Sitios para visitar en coche hay muchos, si bien el País Vasco es una apuesta ganadora siempre. En esta ocasión visitaremos parte del territorio guipuzcoano, repleto de ciudades y pueblos de encanto insuperable.

Euskadi no deja indiferente a nadie. Su encanto paisajístico, historia y gastronomía son tan interesantes que, después de acercarnos al País Vasco francés (Iparralde) y a Vitoria (Gasteiz), qué menos que visitar la provincia de Guipúzcoa (Gipuzkoa), cuya mención más antigua se remonta al siglo XI. En esa época se pensaba que era una tenencia feudal del reino de Pamplona, bastante extenso entonces. La primera de sus villas que se fundaron fue San Sebastián (Donostia); sucedió hacia 1180, en el territorio del valle de Hernani.

Esta propuesta de ruta va de oeste a este, y contempla las siguientes localidades: Zumaya (Zumaia), Guetaria (Getaria), Zarauz (Zarautz), San Sebastián y Fuenterrabía (Hondarribia).

  • Guetaria

    Calle de Guetaria

    Zumaya posee unos acantilados escarpados (los flysch, famosos entre los geólogos del mundo) que arrojan unas vistas impresionantes de la zona. Pero es que el interior del pueblo se recorre con sumo interés, haciendo una parada gótica en templos como el de San Pedro Apóstol de Zumaia (s. XIII), o el Convento de San José, donde se albergan y descansan los peregrinos de Santiago. Fue fundado por Francisca Labayan en 1609, siguiendo el ímpetu reformador de Teresa de Ávila.

  • Guetaria, patria chica del marino Juan Sebastián Elcano y del icónico modista Cristóbal Balenciaga, es otro pueblo de caseríos y de historia tan remota, casi, como la de San Sebastián, dado que data del mismo tiempo. Posee una iglesia gótica, la de San Salvador (s. XIV), que es Monumento Nacional, al igual que el Túmulo de Arriaundi, del Neolítico-Edad del Hierro, en el barrio de Meagas.
  • Zarauz es sinónimo de playa, de veraneo en el norte, de enclave surfero… y de relax. Igualmente, de txakoli. Fueron las estancias de la reina Isabel II las que situaron en el mapa esta localidad vasca que, pese a ser un lugar eminentemente turístico, conserva un encanto especial. Con sus villas estivales y excursiones prometedoras como la del parque natural de Pagoeta. Forma parte del Camino de Santiago del Norte, por cierto.
  • San Sebastián es una de las ciudades más elegantes y señoriales del país, sin lugar a dudas. Solamente por recorrer su Casco Viejo -situado a los pies del Monte Urgull-, dejarse caer en la Playa de la Concha, alojarse por el Monte Igueldo y devorar sus pintxos merece la pena conocerla. De mayo a octubre puede ser la época ideal para visitarla.
  • Fuenterrabía es un pueblo espectacular. Situado a apenas 20 kilómetros de Donostia, suele colarse en las listas de los municipios pesqueros más hermosos… y no solo por su encanto costero. Su arquitectura local, tan bien conservada, con sus balcones de colores, fascina a los visitantes. Callejear por sitios como el barrio de la Marina es obligatorio; disfrutar de su oferta gastronómica, también: Martín Berasategui y Pedro Subijana, figuras de la alta cocina, tienen establecimientos aquí.

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